Historia del nombre

Matalaché es en referencia a la novela homónima de Enrique López Albújar, publicada en 1928. La historia transcurre en una hacienda piurana en la que se elaboraba jabón, donde la mano de obra era proporcionada por esclavos negros, los “Malgaches”, originarios de Madagascar. Entre todos ellos destacaba José Manuel, un mulato que era dueño de una gran belleza varonil y gozaba de la fama de ser el más fuerte y hábil de la hacienda, y al que todos llamaban Matalaché por los versos que le entonaban cuando cumplía sus funciones de padrillo:

 

“Cógela, cógela Jose Manué,

mátala, mátala, matalaché.

No te la comas tu solito pití, 

deja una alita siquiera pa mi"

 

En una típica tarde piurana en forma inesperada llega desde Lima, la hermosa y encantadora hija del hacendado, María Luz, quien al recorrer con José Manuel todos los rincones de la hacienda, y al conocer su oficio de padrillo, termina obsesionándose con él, para finalmente enamorarse mutuamente, surgiendo así un amor ardiente, que al transgredir normas de la época, tiene un trágico desenlace.

 

Como un homenaje a esta célebre obra y como tributo a un amor que traspasa prejuicios raciales y sociales, es que decidimos usar ese nombre para nuestro coctel de algarrobina, el primero que produjimos.  Así, metafóricamente, tenemos al oscuro extracto de algarroba como el joven José Manuel, que se mezcla con la crema de leche, simbolizada en la blanca y bella María Luz, en la que el pisco es el amor que los embriaga y termina uniendo.

Historia del Logo

Como auténticos piuranos, el logo de nuestra marca tenía que representar a Piura en toda su esencia.  Es así que inspirados en su Sol, sus arenas y sus algarrobos, uno de los socios plasmó esta idea en papel, del que más tarde se convertiría en nuestro logotipo.

"Es que en la tierra piurana todo lleva el sello del sol. Él está en la retorcida angustia de sus algarrobos corpulentos y seculares, cuyos troncos fibrosos, de aspereza agresiva, parecen resquebrajados por el ardor estival...".

 

Enrique López Albújar, 1928

Historia del "Telar"

En la etiqueta quisimos reforzar nuestra identidad piurana, agregando algo que representara a nuestra sierra, ya que en el logotipo mostrábamos nuestra costa con sus atardeceres y retorcidos algarrobos.

 

Por eso, agregamos un colorido rectángulo en la parte inferior, que representan los telares característicos de la sierra, que nos permiten recordar, que en Piura no solo disfrutamos del sol, playas y arenas, sino también de una magnífica serranía digna de visitar como Aypate, Ayabaca, Las Huaringas, Canchaque, entre otros lugares.


Por ello, consideramos que nuestras cremas Matalaché, no sólo son un trago para saborear, son parte de nuestra identidad piurana, por su nombre, su logotipo y su etiqueta en general.